¡Vamos A Descansar Con Un Bebé Lactante

¡Vamos A Descansar Con Un Bebé Lactante
¡Vamos A Descansar Con Un Bebé Lactante
Anonim

¡Todos quieren descansar! Pero qué hacer si tienes un bebé en tus brazos que ni siquiera tiene un año. Las opiniones de los médicos sobre este tema difieren, e Internet está repleto de historias espeluznantes. ¿Qué deben hacer los padres? ¿Es posible ir de vacaciones con un bebé lactante y relajarse al mismo tiempo? ¡Por que no! Pero debe prepararse a fondo para el viaje, prever y neutralizar las posibles dificultades con anticipación.

Unas vacaciones bien planificadas beneficiarán a tu pequeño
Unas vacaciones bien planificadas beneficiarán a tu pequeño

Entonces, ¿de qué debe preocuparse al planificar unas vacaciones de enfermería?

1. Lugar de descanso.

Al planificar unas vacaciones con una compañía de viajes, pida a los gerentes que tengan en cuenta las peculiaridades de las vacaciones con niños pequeños. Después de la selección, no se apresure a pedir un recorrido, pero vaya a casa y lea las reseñas sobre cada una de las opciones propuestas. La "calificación de estrellas" de un hotel no siempre es un indicador, así que trate de recopilar tanta información y reseñas como sea posible de los padres que estaban de vacaciones allí.

2. Ayudantes.

Si quieres no solo cambiar el ambiente, sino también relajarte, ocúpate de los asistentes. Mamá, hermana, amiga: puede ser cualquier persona que esté lista para jugar con su bebé de vez en cuando.

3. Salud del bebé.

Miedo número 1 y principal motivo por el que muchos padres se niegan a viajar largas distancias con sus bebés. Empaque con cuidado su botiquín de primeros auxilios y prepare su seguro médico. Después de todo, sucede a menudo: cuantos más medicamentos tome, es menos probable que le resulten útiles.

4. Nutrición.

Si su bebé es amamantado exclusivamente, está de suerte. La única limitación es abstenerse de comidas exóticas y picantes. Si su bebé ya está familiarizado con los alimentos complementarios, abastecerse de los cereales y purés habituales en su totalidad. No confíe en una tabla de dieta o en la capacidad de comprar alimentos en las tiendas locales.

5. Ropa.

Incluso si viaja a un país caluroso, no olvide la ropa abrigada para su bebé. Después de todo, puede hacer frío por la noche.

6. Sueño reparador.

En los hoteles modernos, por regla general, proporcionan una cuna y toda la ropa interior necesaria para un niño. Pero es mejor no ser holgazán y llevar consigo la ropa de cama y los parachoques que se instalan en la cuna de casa. El ambiente y el olor familiar calmarán a su pequeño y lo harán sentir como en casa.

7. Un cochecito de caña.

Los bastones modernos son muy ligeros y fáciles de usar. El cochecito facilitará enormemente su estancia en el aeropuerto. Y mientras está de vacaciones, puede usarlo para dormir a su bebé al aire libre o durante caminatas conjuntas.

8. En el avión.

Para un vuelo cómodo, no olvide abastecerse de agua para su bebé, ya que a menudo está congestionado en el avión. Además, durante el despegue y el aterrizaje, le pueden doler los oídos: ofrézcale al bebé un pecho o una botella de agua. No olvide un pañal para cubrir a su bebé cuando se duerma. Lleve sus juguetes favoritos para mantener a su bebé entretenido mientras está despierto.

9. Régimen del día.

Al llegar al destino de vacaciones, no se apresure a probar todo a la vez. Primero permita que su hijo se acostumbre al nuevo entorno. Trate de mantener la misma rutina a la que su hijo está acostumbrado en casa. Los bebés, por regla general, necesitan de 1 a 2 días para adaptarse y sentirse tranquilos.

10. Calma.

¡Y solo tranquilidad! ¡En cualquier situación! ¡Incluso si algo salió mal! Con su actitud segura y positiva, tranquilice a su pequeño diciéndole que está a salvo.

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